Se dijo de él,
que su voz era grave y serena,
y ante su presencia,
nadie podría resistir al brillo de sus ojos.
No lo creyeron.
Más al sentir los primeros acordes
sobre las teclas de piano,
inevitablemente enmudecieron.
La tarde se hizo eterna,
el sol brillaba dentro de la sala,
derramando su luz
en un rincón de cada alma.
El encantamiento
los arrojó a la orilla de los sueños.
Se dijo, entonces,
que su música tenía el mágico poder
de las tríadas cósmicas,
arcones del tiempo,
donde los Dioses
escriben sus poemas,
y encienden la creación.
Ariadna
“La creatividad es una cualidad inherente a lo humano del más alto orden. Cuando creamos, nos convertimos en más que la suma de nuestras partes” Yanni
Advertisement
